15/4/10

DIAS 12: PASEANDO ENTRE RASCACIELOS, FRIKIES, NEONES, ELVIS Y MUCHO MAS... (SHINJUKU, HARAJUKU Y AKIHABARA)(DOMINGO 16-08-09)

Nos levantamos a las 8:10 de la mañana y nos pusimos a desayunar tranquilamente mientras veíamos los programas infantiles de la TV. Una vez acabamos nos preparamos para salir del hotel. Al bajar dijimos al recepcionista que queríamos lavar la ropa y el nos contestó que se hacía cargo de ella, así que le dimos una bolsa con ropa y dinero para la lavadora y secadora (210 yenes todo).
Alas 8:45 nos dirigimos hacía la estación de Nippori para coge la Yamanote line hasta la estación de Shinjuku, una vez llegamos buscamos la salida oeste ( West exit) por la que nos recomendó salir Gus, ya que nos comentó que había muchas salidas y nos podíamos perder, aún así nos costó un poco encontrarla. La estación es enorme y Sergio tuvo que preguntar a un guardia de la estación por donde se iba al tocho (都庁)(ayuntamiento de Tokio), Miriam se creía que el nombre de tocho era coña y que no lo iba a entender, pero cuando el guarda le explicó por donde se iba se quedó alucinada, jajaja.











Dicen que la estación de Shinjuku es la mas transitada de Tokio y, a tenor de los números, también del mundo. Y al igual que desde la estación principal de Tokyo, desde Shinjuku parten trenes hacia la gran mayoría de los destinos en Japón, incluido el aeropuerto de Tokio (Narita).
Salimos de la estación y tenías que levantar muchísimo la cabeza para poder mirar hacia arriba los altísimos rascacielos, que eran muchos. Estábamos por la zona de los rascacielos y era impresionante. Mira si eran tan altos, que cuando miramos al mapa para ver por donde se iba al ayuntamiento de Tokio no sabíamos por donde ir, nos desorientamos, así que tuvimos que preguntar otra vez a otro guardia de seguridad de la estación que había en la calle por donde se iba al tocho (都庁) y el muy amablemente nos lo indicó.












Después de rodear el primer rascacielos que había enfrente de la estación, vimos desde lejos al Tocho (都庁), era muy fácil de reconocer después de haberlo visto en fotos.
Cruzamos una pequeña carretera un poco a lo kamikaze ya que no veíamos paso de peatones. Cuando llegamos al otro lado nos dimos cuenta que había un túnel que cruzaba la carretera por debajo.










Nos tiramos unos 20 minutos andando hasta el ayuntamiento de Tokio, llegando allí a las 9:30. Una vez allí llegamos a una pequeña plaza donde habían 2 entradas, el edificio tenía también 2 miradores y podías visitarlos.
Tocho recibe el sobrenombre de “ la torre de los impuestos” por su costo aproximado de 157.000 Yenes (cerca de 1.241,8700 de Euros), que se obtuvieron de dinero publico. Se terminó de construir en 1991 y tiene 243 metros desde su base hasta la punta, y es la segunda estructura más alta, luego de la Torre de Tokio y como hemos dicho antes, tiene 2 miradores.
Entramos (gratis) y antes de subir por el ascensor nos revisaron por encima la mochila y el bolso que llevábamos 2 guardias que había justo antes de pasar al ascensor. Una vez acabaron con nosotros tuvimos que esperar hasta que hubiese gente suficiente para subir por el ascensor hasta el primer mirador que visitamos.











Era impresionante ver las vistas desde arriba, parecías que estabas en la cima del mundo, rodeado más rascacielos y poderlos admirar sin tener que alzar la cabeza. Era increíble ver todo Tokio con tantas casas tradicionales y edificios edificios ultramodernos juntos; y en medio, interrumpiendo entre las casas, grandísimos parques como el Yoyogui, el Ueno y algún otro que no conocemos. Sergio se fijó en el primer campo de fútbol que veía en Japón desde que llegamos y también un poco más lejos otro de béisbol, y este último era la primera vez que veía uno en toda su vida.











Estuvimos buscando la tipicas monedas de recuerdos que hay en los miradores, pero no las veíamos así que nos acercamos a una tienda que había dentro de ese mirador a ver si la veíamos, tan solo vimos un llavero con forma del ayuntamiento de Tokio, así que esperamos a ver si estaba en el otro mirador, y si no, volveríamos a por el llavero.
Salimos del mirador para ir al otro por las escaleras y cuando íbamos bajando nos pararon 2 japonesas diciéndonos si sabíamos algo de ingles y le contestamos que no teníamos ni papa de ingles, justo al lado de donde estaban estas japonesas preguntando a todos los extranjeros por lo mismo nos fijamos que había una habitación con una mesa grande, unas cuantas silla y 2 extranjeros escribiendo algo. Creemos que estaban haciendo una especie de encuestas a los extranjeros sobre que opinamos sobre Japón. Pero por si acaso pasamos del tema, estábamos de vacaciones y no nos apetecía estar hay sentados perdiendo el tiempo.











Bajamos otra vez al vestíbulo para coger el otro ascensor del otro mirador y nos volvieron a revisar la mochila y el bolso, pero menos que antes.
Una vez arriba estuvimos viendo casi las mismas vistas pero desde diferente angulo, así que acabamos pronto y nos pusimos a buscar la moneda de recuerdo del Tocho, pero hay tampoco estaba, ni si quiera había tienda como en el otro mirador, así que volvimos otra vez hacía el otro.
Volvimos a bajar por segunda vez al vestíbulo para y cuando fuimos al ascensor los guardias que había allí ni nos revisaron la mochila e incluso se reían, les parecía graciosa la situación de ahora bajo, ahora subo, ahora bajo, ahora subo...jajaja.
Una vez arriba, otra vez, fuimos directos a la tienda a comprar el llavero como recuerdo del ayuntamiento y una vez lo hicimos nos fuimos directamente tuviendo que esperar cola para subir por ascensor y bajar en la segunda tanda.
Salimos del edificio y estuvimos callejeando, guiándonos por el mapa que llevábamos de la zona, hasta llegar al edificio de la compañía de videojuegos “SQUARE-ENIX”, queríamos visitar su tienda oficial que daba a la calle ya que el resto del edificio son sus oficinas y no podías acceder a ellas.
Al llegar a la tienda vimos que estaba cerrada, abrían a las 11:00 y nosotros llegamos a las 10:40; pero no eramos los únicos en llegar pronto, cuando nosotros llegamos ya había una pareja de turistas y un padre con su hijo.













A Sergio la espera se le hizo larga, estaba deseoso de entrar a la tienda de su compañía de videojuegos favorita (ahora esta enganchadsísimo al Final Fantasy XIII, acabándoselo en menos de un mes, jajaja). No le dio un beso a la placa que estaba en la entrada de la tienda que ponía el nombre de la compañía de milagro, se tuvo que conformar con una foto que se hizo con ella.













Llegaron las 11:00, la espera se terminó y por fín entramos a la tienda. Era pequeña pero increíble, había de todo: Bandas sonoras, muñecos, llaveros, colgantes,camisetas, peluches, etc. Estaba Sefirot en tamaño real tumbado en el suelo encerrado en una vitrina (podías para por encima suya) con los ojos cerrados, parecía real. También estaba el traje en tamaño real de Vicent del Final Fantasy 7 y el casco de los jueces del Final Fantasy 12. Miriam estuvo buscando algo de Yuna para comprarse , es su personaje favorito, pero no encontramos nada. Sergio si se compró la llave-espada de Sora ( Kingdom Hearts) en tamaño llavero, por llevarse algún recuerdo de la tienda y además era lo mas “barato” que había en la tienda. Por cierto, Sergio aún conserva la bolsa que nos dieron en la tienda para meter la llave-espada y donde viene serigrafiado el nombre de la compañía, eso si que es un buen recuerdo.

Salimos de la tienda y fuimos por otro camino diferente al que fuimos hacía la estación de Shinjuku y por el cual pasamos por el hotel donde se rodó la película de “ Lost in Translation” con Bill Murray y Scarlett Johansson en el reparto y por una calle pequeña llena de tiendas de merchadising y cosas “frikies” en la cual pasamos de largo, hasta llegar a la estación de Shinjuku. La caminata se nos hizo larga, entre que hacía mucho calor y estuvimos andando casi media hora, llegamos a la estación a las 11:55. Cogimos la Yamanote Line y nos fuimos hasta la estación de Harajuku.
Llegamos a Harajuku a las 12:10, al salir de la estación había cola, no tan exagerado como Odaiba pero si había gente. Salimos a la calle y pasamos por el famoso puente donde se ponen los Otakus, pero era pronto y tan solo había una japonesa preparándose y una tribu urbana famosa en Japón sentados en el suelo, casi al final del puente.
Fuimos hasta el tori de madera donde habíamos quedado con Gus y Pili, pero viendo la hora que era ya se habían ido.











Seguimos con lo planeado subiendo por un camino del parque Yoyogui hasta el templo sintoista Meiji-Jingu (明治神宮). Hacía mucho calor y nos costaba subir el camino, por lo menos íbamos comiéndonos unas patas que llevábamos para el camino, aunque Miriam se las comió casi todas,estaba muerta de hambre. El paisaje era precioso, lleno de árboles y una cascada que daba a un pequeño riachuelo. Si no llega a ser por el calor el camino hubiese sido muy agradable.
Se notaba que estábamos en Tokio y no en Kyoto, por que allí paseabas por un jardín o un parque y no había casi nadie, en cambió en Tokio (como por ejemplo este parque) esta llenó de gente, aunque se esta a gustó igualmente, no es lo mismo.











Llegamos por fin al templo Meiji-Jingu (明治神宮) y la verdad no nos pareció gran cosa en comparación a otros grandes templos que habíamos visto por Japón, ademas es una especie de Memorial convertido en centro de convenciones y celebraciones. El templo se llama Meiji porque está consagrado al emperador del mismo nombre - artífice de la gran apertura de Japón al mundo a finales del SXIX- y a su esposa, la Emperatriz Shôken, que fueron divinizados y sus restos mortales trasladados a este templo, allá por 1920. Nos sentamos unos 10 minutos a descansar las piernas en unos bancos que había en el templo para después bajar otra vez hacía el puente Otaku.











Salimos del templo y nos lavamos las manos y la cabeza para refrescarnos en una especie de tubos con agujeros hecho con bambúes que salían chorros de agua fresca.
Llegamos al puente y seguía sin haber nadie disfrazado, así que nos fuimos al parque Yoyogui por su entrada principal. Por el camino nos encontramos a un tío rubio tocando la guitarra y cantando country (tenía pinta de ser americano), pero el pobre no tenía mucho éxito. Casi llegando a la entrada vimos a una pareja de Españoles, nos dimos cuenta que eran de España por que el chico llevaba la camiseta de España y al vernos que nosotros 2 llevábamos la misma camiseta se pusieron a gritarnos y a saludarnos con la mano, la gente se nos quedaba mirando, jajaja.
Cuando entramos en el parque habían 2 jóvenes japoneses sin camiseta dando toques a un balón a lo Cristiano Ronaldo, uno bastante mas rellenito que otro. Les estuvimos observando un par de minutos cuando se acercó el tío de la camiseta de España a saludarnos. Estuvimos hablando un poco con el y nos digo que era de Barcelona; nos comentó que acababa de ver a los famosos Rockabillies echar al americano que estaba cantando country por que les había invadido su zona y le habían echado para otro sitio. Le dijimos que si quería hacerse una foto con nosotros y el gustosamente aceptó. Le dijimos a un chaval que había por allí si nos podía hacer una foto a los 3 y le di la cámara de fotos , el chico de la camiseta de España nos dijo en broma: ¡ Al que le acabas de dar la cámara no es Japones si no Taiwanes y no son tan de fiar como los japoneses, a ver si ahora se va a ir corriendo con la cámara!jajaja. Por suerte no salió corriendo con ella, nos hizo la foto y nos la devolvió.
Si por si acaso el chico de la camiseta de España (no nos acordamos como se llama) ve nuestro blog , le mandamos un saludo muy grande.











Una vez que nos hicimos las foto nos despedimos del chico y seguimos paseando por el parque, era agradable pasear por allí, se estaba a gusto. Había bastante gente paseando, sentados en el césped comiendo,etc. Vimos a 3 jóvenes japonesas con una radio y preparando una coreografía para bailarla luego. En el parque Yoyogui se ponen muchos grupos de música, cantantes amateur, gente que baila, practica artes marciales, etc. Es una especie de Parque del Retiro de Madrid pero mucho mas grande y bonito. Cuando volvamos a Japon nos gustaria pasa un domingo entero alli comiendo y disfrutando de sus gentes.











Estábamos buscando un sitio para comer ya que eran las 14:00 y ya teníamos hambre, cerca de la entrada había un puesto con 3 o 4 mesitas que daban comidas y los típicos helados japoneses, pero las mesas estaban en pleno sol y hacía mucho calor para estar comiendo con el sol sobre nuestras cabezas, así que lo dejamos y seguimos con lo planeado mientras buscábamos un sitio para comer.
Salimos del parque y donde estaba antes el americano tocando y cantando se estaban preparando los rockabillies para baila, como quedaba todavía un rato para que estuviesen preparados, lo dejamos para más tarde.
Antes de llegar al puente vimos al americano tocando y cantando en otro sitio, esta vez si tenía algo mas de exitó.
Pasamos por el puente y no había casi nadie, seguía la tribu urbana que había antes y la japonesa que se estaba preparando cuando llegamos y que ya estaba lista. Sergio se acerco a ella y la preguntó que si podía hacerse una foto con ella y ella accedió amablemente, aunque tenía unas pintas que daba miedo acercarse a ella. También vimos un par de chicas mas disfrazadas, una de ellas no era japonesa; pero no eran gran cosa los disfraces.











Llegamos a la calle Takeshita Dori y había un huevo de gente en la calle...daba miedo entrar, no cabía ni un alma. Como cuando le oímos decir un día a Gus : ¡ Es la calle de las mil y una persona!. Nos llenamos de valor y entramos a la atestada calle. .
Es una calle llena de comercios (sobre todo de moda) bastante frecuentada por adolescentes y turistas. Allí pueden encontrarse todo tipo de adornos y ropas, además de muchos objetos curiosos. Takeshita podría calificarse como la calle más pintoresca, en sus tiendas podréis encontrar modelitos modernos o estrafalarios.
Empezamos a bajar la calle y lo primero que hicimos fue entrar en un callejón lleno de tiendas de ropa y elementos goticos y gotico-lolitas, la verdad que algunas cosas molaban mucho.











Seguimos bajando la calle rodeados de gente, nos fijamos que las japonesas de esa calle (en general) van muy fashion (gafas enormes a lo Vitoria Beckam, bronceadísimas, uñas grandes y pintadas, maquilladas hasta arriba...), se notaba en que barrio estábamos. Entramos un una tienda bastante extraña, todo decorado con lamparas de cristal, espejos por todos lados, las paredes estaban pintadas de negro, un estilo muy gótico pero a la vez muy pijo.
Miriam después de estar buscando un Yukata por todo Japón, encontró uno que estaba en oferta y que le gustó, pero espero a seguir buscando por si encontraba otro que le gustase más y estuviese bien de precio. Sergio, mientras, buscaba alguna gorra o camiseta de algún equipo de béisbol como recuerdo. Pero lo que vimos eran muchas tiendas de ropa joven que la puedes conseguir en España sin ningún problema, por eso no compramos nada de ropa allí.
Pasamos al lado de un Mc Donald y entramos a comer algo, pero estaba tan lleno que no podías ni entrar por la puerta, así que nos fuimos.
Llegamos al final de la calle sin comprar nada y nos fuimos dirección a la calle Omotesando en busca del Bazar Oriental que nos comentó Gus que estaba bien.
Desde que salimos de Takeshita hasta que llegamos a Omotesando había una cantidad de gente por las calles que no era normal, bueno en Japón sera de lo más normal toda esa gente. Entre la gente y que íbamos desfallecidos por el hambre y el calor, que el caminito se nos hizo eterno, y eso que de una calle a otra no hay ni 5 minutos.
Omotesando es una gran avenida arbolada en la que se encuentran las boutiques más prestigiosas del mundo: Chanel, Dior o Bulgari son algunos ejemplos. Los propios japoneses definen esta calle como los Campos Eliseos de Tokio. También se ponen grupos y cantantes a tocar en esta calle, pero nosotros no vimos a ninguno y teníamos ganas de ver alguno.
Por la calle vimos un Mc. Donald y un restaurante bastante interesante, pero al igual que de el Takeshita, no podías ni entrar por la puerta de la gente que había, así que seguíamos muertos de hambre, parecíamos zombies del Resident Evil.
Llegamos al bazar oriental, que no tenía perdida por su fachada tan peculiar al estilo chino. Tiene 3 plantas llena de suovenirs, es uno de los grandes almacenes de souvenirs mas grandes del país.
Había de todo: platos, vasijas, juegos de tee y shake, lamparas, zapatos de madera para combinarlos con los Yucatas, etc. Lo vimos demasiado caro respecto a lo que dijo Gus de la tienda, debe ser por que estábamos en una calle donde habían tiendas de lujo como en Ginza. Nos encontramos a Gus y a Pili dentro de la tienda, también estaban comprando cosas, Gus nos comentó que los precios de la tienda habían subido mucho desde la última vez que estuvo y que las cosas estaban bastante caras.
Seguimos mirando cosas y tan solo compramos unos utensilios de cocina para la madre de Miriam y las hermanas de Sergio. El juego de tee y el de sake, que es lo que queríamos comprar para nosotros, estaban muy caros y pensamos mejor en buscarlos en otra tienda.
Eran las 15:00 cuando salimos de la tienda y cogimos otro camino evitando la bulliciosa calle de Takesita para llegar al puente de Cosplay. Seguía sin haber nadie, y es que hace unos días Sergio se entero, por parte de Gus, de que ese día había un concierto importante muy cerca y que seguramente todos estuvieran allí.
Fuimos a ver a los japo-rockabilies atravesando la muralla humana que había por la calle desde el puente hasta el parque Yoyogui, sobre todo abarrotado de turistas.
Llegamos a la zona de rockabilies y ya estaban bailando, nos quedamos un rato a verlos. No es que bailen a lo Fred Aster ,(mejor dicho en este caso) a lo Elvis, pero es un espectáculo verlo y bastante recomendable a la gente que visite Tokio y se quiera dar un paseo un domingo por el parque Yoyogui.
Tenían las botas destrozadas de bailar y algunos ya eran unos “carrozillas”, pero se movían de maravilla los tíos, que energía. También había chicas, pero tan solo les vimos bailar a ellos.
Sergio quería hacerse una foto con alguno, pero es que impresionaban un poco con las pintas que llevaban, incluso alguno llevaba tatuajes y estaba un poco mosca por si acaso era un Yacusa, jajaja.


Ya eran las 15:30 y nos volvimos hacia la estación de Harajuku. Por el camino nos cruzamos con un cacho de japonés enorme disfrazado de personaje femenino anime, que daba un poco el cante.
Llegamos a la estación y para salir había una cantidad de gente.., nos recordaba el día que volvimos de Odaiba, debía de ser la hora punta para visitar Harajuku y alrededores. Menos mal que nosotros nos íbamos y no al contrario.
Cogimos la linea Yamanote hasta la estación de Nippori. Una vez salimos de la estación fuimos directos al Mc. Donald que había enfrente y cogimos un par de menús para comérnoslo allí. El mostrador donde te atendían daba en plena calle y al principio no sabíamos si era un Mc Donald solo comida para llevar o si tenían restaurante también, pero vimos un cartel donde te indicaba que había unas escaleras que te llevaban al piso de arriba para comer.
Mientras comíamos, mejor dicho, engullíamos por el hambre que pasamos ese día, nos dimos cuenta que el Mc.Donald ademas de tener escaleras para subir al piso de arriba, tenían ascensor; la primera vez que vemos un Mc Donald con ascensor. Terminamos de comer y bajamos por el ascensor para bajar a la calle.
Al salir fuimos al hotel, que lo teníamos al lado, para tumbarnos un poco en los futones y descansar un media horita (hasta las 17:00) antes de salir otra vez.
Una vez descansado un poco ( que nos sentó de maravilla), nos dirigimos a la estación de Nippori para coger la Yamanote line para ir a la estación de Akihabara.
Una vez llegamos salimos por la Electronic Town Exit vimos que gustó a la salida habían como 10 japoneses (los contamos)jugando a la Nintendo DS apiñados y con una cara de viciaos, creemos que ninguno se conocía, aunque parecía una convención de jugones de la DS. Que vicio tiene los japoneses a los videojuegos, para que luego digan de Sergio, jajaja.
Hay una cosa curiosa que pasa en Japón (y que vimos), y es que vas en un vagón de tren y te das cuenta que hay un grupo de amigos ( 2, 3 o más ) y nos están hablando entre si, si no que están: jugando a la Nintendo DS, a la Psp, con el móvil o leyendo mangas, y parece que van solos y no es así. Aunque también hay grupos que si hablan entre si, pero nos pareció curioso el detalle.
Salimos de la estación y fuimos en busca de la famosa tienda Mister Potato. No fue difícil encontrarla ya al día anterior, antes de irnos a dormir, Sergio estuvo buscando su ubicación por Internet, aunque le costo dar con una pagina donde te decía el lugar exacto de la tienda y que estaba cerca de la Electronic Town Exit.
Llegamos a la calle de la tienda y resultaba que era la misma calle que habíamos visitado el primer día que fuimos a Akihabara y el Mister Potato estaba justo al lado de la tienda grande que estuvimos el primer día donde había tantas plantas con ordenadores, reproductores de Música, televisiones,etc. Nosotros buscando la tienda por todo Akihabara y estuvimos al lado suya el primer día...Si es un lobo nos come.
Entramos al Mr. Potato , que es una tienda retro de 3 plantas dedicadas a juegos y consolas de la nes, super nintendo, mega drive, maquinistas de bolsillos, bandas sonoras, etc.
Eso era el paraíso, estaba Super Mario Bros en tamaño real en la entrada de una puerta y te daban ganas de abrazarlo. Que recuerdos de juventud esas videoconsolas y juegos que tantas horas buenas de vicio nos han dado. Allí dentro nos habían hecho retroceder en el tiempo cuando eramos jóvenes. No podía faltar el abuelo de las consolas (creíamos que no existía ya), la ATARI 2600, y habían un montón por tan solo 3500 yenes ( casi 30 euros). Miriam estuvo apuntito, apuntito, apuntito de llevarse una, pero no sabíamos donde meterla ya; pero nos hemos propuesto que cuando volvamos vamos a Japón nos vamos a llevar unas maletas mas grande y nos vamos a llevar la consola para casita, la próxima vez no se escapa, jajaja.
Lo que si nos llevamos fueron una maquinita de bolsillo (2500 yenes), la cual después de casi un año no sabemos ni como se juega por que esta en japonés, y la Banda Sonora del Final Fantasy del 1 al 4 en version”romantic piano”. Las del Final Fatnasy 7, 8 y 9, que era la que buscaba Sergio, estaban agotadas.
Subimos a la tercera y última planta del edificio donde habían unos recreativos de juegos antiguos como: el Snow Brothers, el Street Figther II, el Double Dragon, el Tetris, etc. Estuvimos hechándonos unos vicios recordando viejos tiempos. En esa misma planta había también un Super Mario Bros en tamaño real y al Solid Snake del Metal Gear también en tamaño real.
Alas 18:30 salimos a la calle y dimos un paseo por las calles y tiendas de Akihabara. No sabemos si por que era Domingo o siempre esta así, pero las calles estaban repletas de gente, era una locura. Nos encontramos en frente de una tienda un japonés pegando gritos con un megáfono mientras 3 japonesas bailaban y tocaban unos pequeños tambores, jajaja. Más adelante enfrente de otra tienda había 2 japoneses pegando voces y y regalando cds y toallitas para secarse rodeados de un montón de japoneses pillando to lo que regalaban; nosotros también nos unimos y pillamos lo que pudimos, jajaja. QUE LOCURA...Nos encanta Akihabara.
Entramos en una donde vendían juegos de pc, y allí encontramos el juego World Of Warcratf que tantos vicios nos solemos echar. Fue increíble ver el juego allí por que después de vernos un montón de tiendas y juegos por Japón, era la primera vez que lo veíamos por tierras niponas; y no solo eso, si no que además vimos un Atlas del juego con todos los continentes, incluidos los de las expansiones, cosa que aquí en España no lo hay; lo único que te encuentras en España son las guías y dudamos que llegues el Atlas a nuestro país. No nos lo pillamos por que estaba en Japones, una pena.
Sergio se estuvo toda la tarde pensando en comprarse una toallas que habían de Dragon Ball muy chulas, pero eran algo pequeñas, bueno más bien estrechas, aunque ahora se arrepiente de no haberlas comprado, por lo menos las podía haber cogido como recuerdo; las hay de 4 modelos: Son Goku, Vegeta, Son Gohan adulto y Gotrunks 3 fase, y no eran caras.
Entramos en un edificio donde en una de sus plantas vendían cds y dvds de música japonesa para buscar la banda sonora de la serie anime de Inuyasha que tanto le gusta a Miriam, no la encontrábamos así que preguntamos a la dependienta y nos dijo que estaba agotada, así que le echamos otro vistazo a la tienda (bastante interesante) y nos fuimos. Al coger el ascensor para bajar a la calle vimos a un chavalin de unos 15 años aproximadamente ( aunque según me contó Gus allí los japoneses aparentan menos de lo que crees) subir por la escaleras a la planta de arriba donde ponía en japones algo así como “prohibido menores de 18” en grande; nos extraño que el el chaval subiese tan tranquilamente (allí con el tema de la edad son muy estrictos), pero no tardó ni 2 minutos cuando bajó las escaleras con una cara de decepción... ¡ hay pillín que te querías colar, jajaja!.
Este día fue rentable en Akihabara, compramos un montón de cosas como : la camiseta de Son Goku ( la naranja que lleva el) (3000 yenes), en una tienda lleno de merchandising que había por los callejones cerca de la de recuerdos, al lado de la estación. Dentro de la tienda pusieron una canción dance que sonaba muchísimo ese mismo verano en España llamada "I Know You Want Me (Calle Ocho)" de Pitbull, la famosa cancionde del "ONE,TWO,THREE,
FOUR,UNO,DOS,TRES,CUATRO". Cuando empezó a sonar la canción a Sergio le entró un subidón al oirla por esos lugares, sobretodo cuando en la canción empezaba a cantar en español y Sergio cantandola por encima, los japoneses se le quedaban mirando, jajaja.
Fuimos al edificio que estuvimos el primer día, dodne había 8 plantas solo de fijuras y muñecos, y compramos 2 muñecas grandísimas (una de ellas era la de Rei Ayanami) bastante económicas (unos 3000 yenes las 2), y un par de muñecos mas pequeños del Final Fantasy X y del Kindom Hearts( unos 1800 yenes los 2).
Cuando fuimos a pagar las muñecas grandes a la dependienta, Sergio empezó a sacar un montón de monedas para pagar, la dependienta al ver que tenía un montón de monedas de 1 y 5 yenes nos digo que no importaba si le pagábamos con eso, así que Sergio sin cortarse ni un pelo pago al rededor de unos 1500 yenes en monedas de 1, 5 y 10 yenes. La dependientas se descogonaba al ver que le soltaba tantísimas monedas, e incluso llamó a un compañero suyo para que lo viese, que vergüenza pasamos, jajaja. Y que conste que después de soltarle todas las monedas, todavía nos quedaban algunas de 1 yen. Menos mal que los muñecos pequeños los compramos en otra planta, y esta vez no le dimos la chatarrilla, jajaja
A eso de las 20:00 nos fuimos para el hotel, así que cogimos la Yamanote line en la estación de Akihabara hasta la de Nippori.
Una vez en la estación de Nippori buscamos algún sitio donde vendiesen los dulces tan ricos que compramos en la calle comercial de Nara, enfrente del Todai-ji. Ya que desde que llegamos a Tokio no los veíamos por ningún lado, ni si quiera en la estación había.
Llegamos pronto al hotel( 20:20) y al subir a la habitación vimos que nos habían subido la ropa que dejamos en recepción por la mañana para que nos la lavasen, estaba metida en una bolsa de papel limpia, dobladita y olía muy bien.
Como llegamos pronto Miriam aprovechó que no había nadie en los baños para bajar a ducharse y probar un poco al Ousen, mientras Sergio hablaba un poco por el Skype con sus hermanas para después preparar todo para el día siguiente.
Una vez subió Miriam a la habitación, Sergio se fue a comprar la cena, pero esta vez se fue a buscarla a otro sitio. Se dio una vuelta por los alrededores del hotel y vio que al lado del Lawson había una tienda de ropa para chicas bastante interesante y muy barata, se la “apuntó” para decírselo a Miriam si quería comprar algo allí. Siguió buscando pero no voy nada, y eso que se acaba de enterar por parte de Gus hace pocos días que había un supermercado enfrente del Lawson que sobre las 22:00 de la noche te ponían la comida preparada a mitad de precio, que putada no haberse enterado antes.
Al no ver ningún otro sitio para cenar, Sergio se fue a comprar al Lawson que había al lado del Mc donald a comprar la cena, en este conbini si vio el Van Houten, pero el pequeño, así que compro 2 y algún bollo para desayunar a la mañana siguiente, además de la cena.Cuando fue a pagar vio que el que atendía parecía el típico malote que sale en las pelis de Jackie Chan o Bruce Lee, con pelo largo y cara de mala leche. Cuando se acerco a que le atendiese, el japonés tenía la voz de pito y muy chillona, jajaja, casi se parte el culo, no le pegaba la voz para nada, además la cara de mala ostia se le cambió cuando se puso hablar y parecía que nunca había roto un plato. Hay que reconocer que el japonés era simpatiquísimo y daba la impresión de ser buena persona. Pero es que a primera vista… parecía que te iba a meter una paliza.
A las 9:30 subió la comprá y empezamos cenar mientras veíamos un programa de cachondeo japones para echamos unas risas. Una vez acabamos de cenar Sergio se fue a la ducha y a relajarse unos 10 minutitos en el Ousen. Cuando subió seguimos viendo la tele hasta las 11:00, hora que nos fuimos a dormir.
CONTINUARA... :)



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